Son 120 días en los que el mallorquín
puede resolver todo:
consolidarse como número
uno, superar a Bjorn Borg como el más grande jugador
sobre arcilla de todos los tiempos y quedar a las
puertas de una hazaña que el tenis no conoce desde
1969
"¡Ojalá tenga
por delante los cuatro meses más intensos!",
dijo Nadal en
Benidorm durante un fin de semana en el que contribuyó
a triturar a Serbia para situar a España en los
cuartos de final de la Copa Davis.
El juego de Nadal entre el sábado y el domingo despejó
todas las dudas abiertas por su renuncia a jugar en
Dubai. No hay ningún problema físico, sólo la firme
decisión de dosificar cada vez más sus presentaciones.
"Hay un
límite, y el mío a veces es éste. Yo no me veía con
fuerzas para competir en Dubai al cien por cien, y si
no estoy en ese nivel, es mejor no jugar",
explicó el líder
del ranking, que mañana se subirá a un avión para
volar a Indian Wells, el desafío, el primero de un
maratón de torneos sin pausa que terminará a
principios de julio en Wimbledon.
El Nadal que inicia la gira de primavera
estadounidense sobre cemento es un Nadal que, quizás
por primera vez, aparece un tanto cansado de los
compromisos y obligaciones que se derivan de ser la
máxima estrella de su deporte.
De ciertas situaciones en las ruedas de prensa, como
la de tener que esperar a que cada una de sus
respuestas se tradujera al serbio.
Aburrido, se dedicó a
examinar de cerca botellas de agua mineral y a
reclamarle por señas a un empleado de la Federación
Española de Tenis (RFET) por la ausencia de una
traducción simultánea.
"¿Estás
aburrido de nosotros y de las preguntas que hacemos?",
inquirió con
curiosidad un periodista norteamericano.
"¡Para
nada!", saltó Nadal. "Pero es que con la traducción se
hace todo más largo de lo normal. Me gustan las ruedas
de prensa".
Si todo le va bien en Indian Wells y Miami, y si
arrasa en la temporada de arcilla, tal como hizo en
las últimas temporadas, Nadal tendrá decenas de
encuentros con la prensa.
Los objetivos del español de 22 años son múltiples y
de asombrosa envergadura. Nadal aspira, por ejemplo, a
ganar su quinto Roland Garros consecutivo, algo que
nadie logró desde que el torneo comenzó a jugarse en
1891. Por ahora iguala a cuatro con Borg, que lo
supera aún en la cantidad de títulos ganados: seis.
"Yo firmaría
ganar un Grand Slam más y perder el número uno este
año", dijo a dpa Toni Nadal, tío y entrenador del
mejor tenista del planeta.
"Ganando otra vez en Roland Garros se
pondría a la par de Borg como mejor jugador en tierra.
Y ganar en Wimbledon otra vez también sería
importante, porque ese torneo está por encima de
todo",
añadió.
¿No seduce el US Open, el único Grand Slam que no
tiene grabado el nombre de Nadal?
"Es el que
menos me importaría ganar",
asegura Toni
Nadal, que tampoco quiere hablar de una hipótesis que
crecerá si su sobrino triunfa nuevamente en París: la
de conquistar el Grand Slam, los cuatro grandes en la
misma temporada, algo que el tenis no conoce desde el
australiano Rod Laver en 1969.
"No tiene razón de ser hablar de eso ahora", se ataja
Toni Nadal. "Es una precipitación, aún hay 21 partidos
por delante".
Y para esos 21 partidos Nadal sigue viendo a
Roger Federer como
principal obstáculo, pese a que el suizo
está ausente del
circuito y del primer plano desde que a fines de enero
se hundió en lágrimas tras la derrota en la final del
Abierto de Australia.
Nadal no tiene contacto con Federer desde entonces
-"no he hablado con él"-, pero se sorprendió cuando se
le planteó si sus continuos elogios a Federer podrían
terminar molestando al suizo.
"No lo creo, sinceramente no lo creo. Con todos los
títulos que tiene y los años que lleva de número uno,
¿puedo decir otra cosa? Si dijeran de mí que soy el
mejor, iría encantado. Si Federer va diciendo que soy
el mejor, me quedo feliz. Si dice que soy una
auténtica patata, no me quedo tan contento".
Novak Djokovic,
el tercero en discordia, ve las
cosas un tanto diferente:
"Para Roger
va a ser un reto muy grande conseguir el uno. Murray,
Tsonga y también yo lucharemos por eso. Veremos cómo
queda el ranking a fin de año".
DPA